24.12.09

Merry Christmas for everyone...

... and a happy new yeeeeeeeeaaaaaaaaaaarr!!!

2.12.09

Bajas de guerra: Los hombres lobo de la sierra de Guadarrama.

Los dos mejores hombres lobo de la cinematografía hispana están juntos ahora aullando en Dios sabe que montes más allá de las espesas brumas del norte.
Hace poco partió el enorme José Luis López Vazquez (hombre lobo psicológico en El Bosque del Lobo, 1970, de Pedro Olea), perseguidor de suecas en las playas de Torremolinos, víctima de cabinas con el secreto de terminar con la superpoblación en el mundo, y eterno padrino de La Gran Familia. Pocas veces un bigote y una calva hispánica fueron tan bien conducidas a tan altas cotas de buen y variado celuloide. Estará ahora tomándose unos chatos en un buen café de tertulias en el cielo de los colosos del cine español, junto a Agustín González, Fernando Rey y Fernando Fernán Gómez.
Y el otro hombre lobo cañí, esta vez más físico, peludo, y menos comprendido, tal vez, decidió partir a tierras más cálidas el pasado 1 de diciembre, acompañado de un cáncer de aviesas intenciones. Jacinto Molina, o eterno Paul Naschy, fue catalogado, quizá con cierta sorna, como el Boris Karloff español. Pero a pesar de que dicha comparación no puede elevar más a descomunales tipos como estos, Naschy era, fue y será, una entidad en sí mismo, como uno de los pocos firmes creyentes del fantástico y el terror más puro en la piel de toro. Director, productor, pero siempre actor, aportó su inquietante rostro y afeadas maneras a Waldemar Daninsky, el atormentado lupino de La Noche de Walpurgis, de Leon Klimovsky, y a otra buena lista de terrores ibéricos, que si bien nunca serán parte fundamental del Museo del Cine, si lo serán del imaginario y la ilusión de todos lo que nos fascinamos por las criaturas paseantes de esos bosques de niebla baja y aún más bajas intenciones carnívoras.
Que le diablo les acoja en su seno, y les reserve un sitio calentito en el Averno.

9.10.09

Playboy se vuelve Amarillo

Y no es que a la célebre publicación del señor Hefner le haya dado por hablar de los trapos sucios del mundo del corazón. La revista del tipo de la pipa y la bata de seda más envidiado del planeta, contendrá en el interior de su número correspondiente a Noviembre (en USAlandia, of course), una entrevista inédita con la matriarca del clan Simpsons, la llamada de soltera Marge Bouvier y que dejó de serlo al contraer matrimonio con Homer J. Simpson.
Según cuenta en exclusiva la página web de TMZ, el reportaje fotográfico (?) irá acompañado de una entrevista en la que contará algunas de sus intimidades familiares, mientras podremos disfrutar de sus delicias amarillas, como ya adelantó hace meses el propio Hugh. Este andaba tiempo detrás de la empadronada en Springfield, ya que entre sus númerosas cartas de fans, eran muchas las peticiones de ver a la madre coraje del pueblo de los amarillos de Matt Groening.
En un homenaje a la célebre portada de octubre de 1971 de la revista del conejito, Marge nos sugiere una forma física muy bien mantenida, a pesar de haber dado a luz tres criaturitas del calibre de Bart, Lisa y Maggie.
Eso si, con su peinado de siempre.
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Fuente: El País.

1.10.09

¡Que cara tiene! Hoy, Geoff Johns y Gary Frank.

Una nueva sección se suma a la ya extensa retahíla de secciones que el Cybernáculo pone al alcance de pequeños y mayores de la casa, en su infinita vocación de servicio público, siempre con el honrado afán de hacer de este mundo un lugar mejor.
Con ¡Que cara tiene! el Cybernáculo trata de arrojar luz sobre el mundo del comic, ese universo de anónimos de los que la mayoría sabemos sus nombres, pero pocas veces sus caras. Luego viene la decepción, claro, en las citas saloneras y demás, cuando ves a Tim Sale, y piensas, ¿pero este tío surfero es mi reverenciado señor Sale?, y joyas por el estilo.
No queremos que te pille desprevenido, y por ello, poco a poco, iremos poniéndole cara a esos grandes y pequeños autores que tanto admiras.
Si, ya que con que pongas el nombrecito en Google ya te aparece, pero aquí hacemos ese trabajo por ti, para que tengas más tiempo de estar con tu mujercita o para ese cinco contra uno que llevas planeando desde primera hora de la mañana.
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Hoy, inauguramos la sección con los dos artífices de una de las mejores épocas en Superman (Action Comics), como son las sagas de La Legión de Superheroes o Brainiac.
El omnipresente en DC Geoff Johns, que también lleva la batuta de Green Lantern, en una de sus mejores épocas en mucho tiempo, y guionista estrella de la compañía junto a Grant Morrison.
Esta es su cara.

El otro artífice, Gary Frank, es dueño de un trazo característico y reconocible, que tiene como principal seña de identidad a ese Superman con los rasgos del eterno Christopher Reeve, que tanto nos humedece al descubrirlo en sus páginas, amen de un dibujo bien proporcionado y realista.

Nunca te acostarás sin aprender algo más. Hasta la vista.

28.9.09

Mis muertes favoritas, 12

Una muerte escalón, pero muerte al fin y al cabo. La Gran Trilogía del siglo XXI dejó para el celuloide un buen puñado de muertes épicas, y esta es de las más epiquísimas entras las épicas. En Las Dos Torres, vemos como le va a Gandalf tras caerse al abismo de Khâzam-Dum con la muy agradable compañía del Balrog, que tiene unas tremendas ganas de farra (lleva una eternidad encerrado en las Minas de Moria acompañado solo de orcos malolientes, hay que comprenderle).
Hiperbolizante inicio de la segunda parte de la gran historia de El Señor de los Anillos, uno de los más potentes del cine de los últimos años, que de paso sirve de elegante resumen ampliativo de la película anterior, y que dejó pegado en la butaca a más de uno.
Me consta.

8.9.09

Inquietudes que bucean en tu psique

El parón estival es siempre un tiempo propicio para la reflexión más sesuda, para que ideas otrora peregrinas irrumpan en tu mente despejada mientras vacías tus cajoncitos de recuerdos mirando las estrellas del cielo veraniego, mientras una luna que parece pegada en el gran fieltro negro del firmamento te recuerda a cada instante la relativa perspectiva de la realidad.
No conozco la verdad, pero la persigo, aún a sabiendas de que jamás la alcanzaré, y no cejo en mi empeño por muy arduo que sea el camino. Porque a cada recodo, detrás de cada curva, hay una parte nueva de mí que me espera para completar en una pieza más el autoconocimiento que tanto ansío, ya que sino me conozco, jamás conoceré lo demás.
Por eso, inquieto en mi tormenta de despropósitos y turbado por los relámpagos de mi conciencia, me ronda incesante una pregunta de la que tal vez jamás sepa la respuesta...
¿Es Iapetus, uno de los satélites de Saturno, una muy fosilizada Estrella de la Muerte?

Comparte estos gran interrogantes, y vive, si es que acaso puedes, con la duda de la cruel y terrible verdad... que yo ya no puedo. http://es.wikipedia.org/wiki/Jápeto_(luna) http://mundoinexplicado.blogspot.com/2005/06/reportaje-especialiapetus-una-luna.html http://starviewer.wordpress.com/2009/09/06/analisis-de-iapetus-la-evidencia-de-una-luna-artificial-en-el-sistema-solar-cuestiones-preliminares-y-complementarias-¿relacion-historica-con-la-perturbacion-de-sagitario/

5.7.09

Camisetolandia: Edición Especial Verano

El verano ya está aquí, ya llegó, ya llegó, y con él las suecas. Cierto que es que las cosas ya no son como antes, y eso de ligarse a una sueca está ya un poco devaluado. Pero el mito es el mito.
Jose Luís, fuiste y siempre serás, un pionero.
Los demás siempre viviremos a tu sombra. Objetivo: Torremolinos !!!
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http://www.confecciones-dracula.com/catalog/product_info.php?cPath=26_78_148&products_id=2372

1.7.09

Cristina García Rodero: Iberizando Magnum

Hace un par de días se hizo historia, pero poco eco ha tenido en los medios mayoritarios. Por primera vez en su historia, un fotógrafo español entra a formar parte de la mítica agencia fotográfica Magnum. Cristina García Rodero, tras un proceso de selección de casi cuatro años, es desde el pasado 25 de junio miembro de la agencia fotográfica más importante del mundo, fundada en 1947 por Robert Capa, Henri Cartier-Bresson y David Seymour "Chim", entre otras leyendas de la historia de la fotografía.
Con la fotografía de reportaje social o periodístico como constante, de Magnum han sido miembros fotógrafos tan importantes como Dennis Stock, Bruce Davidson, o Philippe Halsman, y ahora, una de las fotógrafas más relevantes de nuestro país se codeará con ellos en el panteón de magos de la cámara oscura. Nacida en Puertollano en 1949, su reportajes recogen todo el mosaico de costumbres religiosas, festivas o tradicionales de la piel de toro, y después en otras partes del mundo, con un estilo casi lírico, y sin embargo tremendamente documental, sin artificios y dejando que la realidad sea la que aporte la magia a sus instantáneas.
Desde El Cybernáculo la felicitamos efusivamente, y contemplamos con orgullo como hace historia con merecido esfuerzo, ahora ya desde la propia página de Magnum: http://www.magnumphotos.com/Archive/C.aspx?VP=XSpecific_MAG.PhotographerDetail_VPage&l1=0&pid=2K7O3R1V204V&nm=Cristina%20Garcia%20Rodero .
De regalo, una selección de sus fotografías más conocidas.
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4.6.09

Mis muertes favoritas, 11

La épica máxima en el deporte. Y es que eran otros tiempos, la Guerra Fría, los macarras en pantalón corto vendían mogollón, y Rocky solo iba por la cuarta entrega. Ah, y Apollo. Apollo Creed, que repartía ostias como panes y pasó de villano némesis del potro italiano, a ser su mejor amigo en solo tres películas, y victima potencial el maloso ruso de turno, el inefable Ivan Drago (un Dolph Ludgren en su mejor actuación, son todo matices en este hombre), con una pegada de nosecuantos millones de kilos por pulgada (Full HD, claro), acompañado de la megarrubia Bridgitte Nielsen, rusaza ella también en este caso.
Apollo cae, pero atención a los detalles. Esos rusos maquiavélicos disfrutando de la humillación del Tio Sam-Apollo (la piva fuma y le sostienen el cigarro, ¿no es genial?), las miradas, Rocky a punto de arrojar la toalla para salvaguardar a su amigo (y lo hace, pero a buenas horas mangas verdes), la mujer de Apollo sufriendo las hemorroides en silencio, y lo mejor, esa revisitación de la Piedad de Miguel Angel, pero en el cuadrilátero y con multitud de fotógrafos acosadores a modo de querubines.
Que escena, que épica.
Apollo, siempre tendrás un hueco en nuestro corazón más macarra. No te olvidaremos.
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21.5.09

Superman & La Liga de Superhéroes: Bocatto di Cardinale

Una delicia para gourmets del noveno arte, eso es lo que es esta saga publicada en los números 16, 17 y 18 del actual volumen (el 2) de la serie de Superman editada por Planeta (integrada por los americanos Action Comics 858 a 863), y que bien hubiera valido una edición en tomo aneja, de tapa dura y letras en oro. Puede parecer entusiasta, pero hacía tiempo que no se editaba un comic con ese sentido de la aventura de tiempos pretéritos, con la única pretensión de la evasión más fascinante, y que leyéndola te hace sentir como cuando con 12 añitos te lanzabas al kiosco a por tu ración mensual superheroica.
No se trata de una historia decisivísima del hombre de acero, ni tampoco cambia su status quo en el universo DC, pero la diversión que aporta es como la de un canapé de ambrosía: aislada, se hace corta, pero su sabor delicioso te acompaña un buen rato. La labor de Geoff Johns al guión no le va descubrir nada al enterado, que sabe capaz al escritor americano de las mejores historias con sabor clásico, y de remontar sagas y personajes (véase el actual Green Lantern, Linterna Verde para los amigos), con solvencia y el sentido del espectáculo más genuino y clásico, además de un conocimiento enciclopédico de la continuidad y un respeto a los personajes que más quisiéramos para todos los autores. Pero al neófito le hará descubrir la esencia del comic de superhéroes, aventura y diversión bigger than life.
En la historia se retoma la relación de Superman con la Liga de Superhéroes del siglo XXXI, a los que conoció siendo Superboy, integrando esto en la era post-Crisis, donde se reseteó todas las aventuras del hombre de acero pre-Metrópolis, en un ejercicio de nostalgia que hace que empaticemos con un personaje como el kriptoniano, con sus sentimientos a pesar de su invulnerabilidad innata, en ese encuentro con los viejos amigos ya crecidos y en un entorno propicio para la aventura, donde inesperados giros van haciendo que no puedas dejar de leer página tras página. Brainiac 5 y sus compañeros requieren de la ayuda de Superman en un futuro donde las cosas han cambiado, y ha dejado de ser la utopía tecnológica que se presentaba en los años 50 y 60, convertido en un lugar de paranoia extraterrestre con ingeniosos guiños a la ciencia-ficción del terror atómico. A partir de hay, nada es como Superman recordaba, y el peligro y la traición acecharán en cada recodo del camino.
Y si bueno es el guión, el lápiz de Gary Frank no le va a la zaga. Y es que si la historia evoca esos tiempos de nostalgia pijamera, el dibujo da con el dardo en el centro de la diana con un estilo sencillo, casi de línea clara, y tomando como referencia para su Superman al canónico por excelencia en nuestros recuerdos infantiles (treintañeros, todo hay que decirlo): el encarnado por Christopher Reeve en las películas de Donner y compañía. No es el saco de músculos al que estamos acostumbrados, es el superhombre de corpulencia normal, angulosos rasgos llenos de expresividad, y el recuerdo constante del actor que nos hizo creer que un hombre podía volar (hasta toma expresiones faciales típicas del actor en las películas). Este acierto gráfico hace que las retinas se te peguen aún más al papel impreso de bonitos colorines, amen de un color encandilante donde el brillo del traje de Superman contrasta con la suciedad de un futuro en problemas. Ojala este autor se prodigue más con este estilo, que muchos bienes hará al Hombre de Acero en sus aventuras comiqueras.
Dos elementos que hacen de esta saga un imprescindible para el lector habitual, y una buena manera de disfrutar puntualmente de un personaje tan icónico en el mundo del cómic para el neófito. Puede despistar a más de uno el hecho de hallarse integrada en la colección regular, con la duda de si debe leer cómics anteriores para seguir la historia, como por otra parte es habitual en la mayoría de las series actuales, pero nada más lejos de la realidad. Es una historia independiente de seis números, que muy bien podría haberse publicado como serie limitada, o como ya dije, como tomo unitario en una edición maja.
Hubiera sido una de las joyas de cualquier colección. Y quien sabe, tal vez en el futuro…
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23.4.09

La Marca Amarillenta

Después de unos cuantos que si, que ya nos ponemos, Álex de la Iglesia finalmente a presentado el rodaje de la adaptación de La Marca Amarilla, la adaptación del que es posiblemente el álbum más famoso de las aventuras de Blake y Mortimer, creación de Edgar P. Jacobs, en la línea clara del Tintín de Hergé.
Hubo muchos rumores acerca del reparto, y se barajeó con bastante seguridad que los encargados de ponerles piel, hueso y carne serían Kenneth Branagh y David Thewlis, con John Malkovich como estelar villano. Y lo cierto es que les iba al pelo a cada personaje, pero no ha sido así.
Durante el festival de cine de Málaga, el director que intentó "des-Frodo-rizar" a Elijah Wood en Los Crímenes de Oxford, ha anunciado el inicio del rodaje y el reparto definitivo, al menos de sus dos protagonistas. Y es que la televisión cada vez impone más sus estrellas, y son las que llevan a la gente a taquilla, me temo.
Kiefer Sutherland (con carrera en el cine, pero ahora más célebre por la serie 24) encarnará a Blake, el rubio con bigote oficial al servicio secreto de su majestad, y Hugh Laurie (House, no hace falta decir más..., aunque con una importante carrera en el teatro inglés y varias películas en su haber) será Mortimer, el pelirrojo de barba completa sin bigote, físico nuclear de origen escocés, y que suele ser el que más se mete en líos. Del villano, todavía no se sabe nada.
Lo cierto es que, sin entrar en la solvencia de los interpretes, más que demostrada en ambos casos, el casting especulativo del principio era más parecido a los personajes originales. Habrá que ver la caracterización final de los actores para juzgar (van a tener que trabajar mucho con Laurie, y convertir su cara alargada en la redonda barbuda del pelirrojo escocés), y ver si Álex de la Iglesia es capaz de captar el mundo de Jacobs como se merece (Los Crímenes de Oxford, aún siendo su cinta más impersonal, no esta nada mal, aunque El Día de la Bestia sigue siendo su obra magna). Le daremos un voto de confianza, muchachos.
Y a Santa Línea Clara nos encomendamos.
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8.4.09

Sonny & Rico in plastic

¿Por qué será que todos los veranos apetece meterse en vena unos cuantos episodios de Corrupción en Miami, aunque veranees en Torremolinos y luego te pasees por el Paseo marítimo de La Carihuela, con las gafas de sol, sintiéndote el más funky de la costa?
Si, todavía faltan unos meses para la estación calurosa, pero uno no puede contener los flashbacks espontáneos que nos asaltan los sueños.
Además, ¿son, o no son los muñecos más chulones para este verano?
Venga, no te quedes con las ganas: http://www.bigbadtoystore.com/bbts/product.aspx?product=MEZ10124&mode=retail&picture=out , que están de oferta...

25.3.09

Siete: Siete misioneros, elegante dibujo al servicio histórico

Con una selección de autores europeos en su mayoría, la serie Siete que edita Planeta es una buena opción para aquellos que quieran acercarse a un comic diferente, más cercano a la tradición francesa que a la superheróica americana, y bien conscientes de ello, la editorial ha optado por hacerlo de buenas maneras, es decir, juntando las máximas de las tres BBB; bueno, bonito y barato. Cada tomo de entre 50 y 60 páginas (habitual en el álbum europeo), con tapa dura son solo 8.95 eurillos. Y no me pagan por decirlo, pero es reseñable en este caso. Son historias autoconclusivas, sin ningún tipo de nexo, con la única razón en común de siete personajes clave en la trama de cada comic. Siete albumes independientes, que pueden disfrutarse como perlas aisladas, o como parte de un experimento con buenas intenciones.
Siete Misioneros es el cuarto tomo de la colección, y en el que se cuenta la odisea de siete monjes medievales poco ortodoxos al intentar evangelizar a una horda de sangrientos vikingos, en un tono satírico pero no exento de seriedad y crítica.
La historia no es un dechado de originalidad, pero bien es cierto que cumple y entretiene sin casi altibajos, dando la sensación de que podría muy bien adaptarse al cine sin fisuras en una película bastante accesible. El guión de Alayn Ayroles mantiene el rigor histórico bastante dignamente, lo que hace sumergirse en la historia con bastante facilidad, y empatizar con esos siete monjes locos, almas caídas en pena que se entregan cada uno de ellos a uno de los siete pecados capitales (hecho que se describe de manera muy sutil, actuando cada uno de ellos tal y como se espera de su pecado), y que son enviados, como última oportunidad de redención, a una misión suicida de cristianización a un grupo de vikingos que atemoriza la zona, y que sirve al guionista para mostrar las hipocresias religiosas en una época convulsa (siglo IX en la Irlanda medival), amén de una inteligente crítica al papel de cualquier tipo de religión en las civilizaciones, en un inteligente juego cíclico que confiere a la obra un aspecto más trascendente.
Los personajes están muy bien definidos (en ese sentido, resulta sencillo si cada personaje está tan bien diferenciado según los pecados), y la trama es directa y sin vacíos argumentales, con sus dosis precisas de violencia, sátira y escenas históricas costumbristas.
El dibujo de Luigi Critone no solo apoya la historia; es sencillamente genial, un dibujo de linea clara, muy expresivo y detallista cuando se necesita, con unos encuadres muy cinematográficos, y un color de los que seducen con solo abrir la primera página. Su estilo encaja a la perfección, y su narrativa engancha y maravilla, ayudado por un color llamativo y perfecto, que salva incluso las pocas carencias del dibujo, y eleva el conjunto a un nivel gráfico superior que recuerda al clasicismo de épocas anteriores, con la patina de las nuevas tecnologías en el comic.
Un tomo muy recomendable, y una serie en su conjunto casi al igual nivel, con historias llamativas por sus premisas (como la que abrió la colección, donde siete psicópatas son replutados para asesinar a Hitler en un complot desesperado, u otra donde se narra una especie de secuela de La Isla del Tesoro, de Stevenson), con altibajos como suele ser en una serie multidisciplinar con tanto autores diferentes, pero con un nivel global rayando en la excelencia, que ya trataremos pormenorizados por aquí en el futuro.

Súbitas de cine críticas: Watchmen, de Zack Snyder

Densa y un tanto inaccesible para el profano... pero que bella, que bonita!!.

3.3.09

Spiderman: Blue, un sueño en una melancólica canción

Como una canción que se resiste a abandonar la memoria, el recuerdo de un amor truncado en su cenit. La primera emoción al contemplar una mirada que anhela en lo más profundo de tu alma, y el reflejo que manifiesta patente un expreso deseo mutuo. El primer amor real.
Ha pasado mucho tiempo, si, pero su rostro todavía aparece en las escenas del pasado que vienen como estampas repentinas en tonos pastel, dominadas por unos ojos brillantes, vivos, y eternos. Una sonrisa imposible de borrar, y un abrazo que nunca volverá, arrancado de cuajo, arrebatado violentamente, y del que todavía quedan ecos resonando en los momentos en los que reina el silencio. Mirando la ciudad desde una terraza, o desde la esquina de un rascacielos, o desde la cúspide de un puente... un puente fatídico... puedo ver tus ojos, Gwen, puedo ver tu sonrisa.
Así, Tim Sale y Jeph Loeb nos regalaron Spiderman: Blue, como una canción que hacía tiempo que no escuchaba, y que de repente te encoge el corazón. La historia de un recuerdo que nunca morirá, y el recuerdo de una historia que hizo adultos a los comics de superheroes con el sopetón del planeador del Duende Verde.
Con unos muy inspirados lapices de Sale, y una narración fluida de Loeb, vamos por el sendero que nos conduce al primer beso de Peter Parker y Gwen Stacy, e idealizado como un bonito recuerdo de juventud, sus notas nos suenan a tonada conocida, pero confortables, melancólicas, y profundamente bellas. Es imposible no ser Peter Parker a lo largo de sus páginas, y sentir el recuerdo de su perdida como si fuera nuestro.
Hacía mucho tiempo que un comic no me arrancaba unas lagrimillas...
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Portadas de la miniserie original, con un diseño inspirado en los clásicos discos de Jazz de los sesenta (y con títulos de canciones de la época), y portada de la edición en castellano de Forum, no muy difícil de encontrar en estos días.

30.1.09

Axioma del día

De mayor quiero ser como Al Swearengen.

19.1.09

Bajas de guerra: Khaaaaannnnn!!! y LA Pin-Up

Aciagos comenzamos el 2009 con dos caídas de míticos en diferentes campos, de esos de los que solo nos solemos acordar cuando mueren, pero con la sensación de que siempre han estado ahí.
Ricardo Motalbán se ha perdido definitivamente en la Nebulosa Mutara persiguiendo al capitán Kirk, después de una época descansando más que rodando (exceptuando el villanesco contra el teniente Drebin de Agárralo como puedas, con Leslie Nielsen). Para nosotros siempre será Khan Noonien Singh, el superhumano con ínfulas de tirano que se topó con Kirk después de su destierro de la Tierra, y que luego juró acabar con él tras abandonarlo en Ceti Alfa V (imagino que por tener que ponerse el pecho plástico que le tocó en Star TreK II: La ira de Khaaaaannn!!!, así también odiaría yo al Tiberius).
Encarno al citado Khan en la serie clásica de Star Trek, en el episodio Semilla Espacial (no me digais que en la imagen donde aparece más joven, no parece el padre no reconocido de Anthony Kiedis, el vocalista de los Red Hot Chili Peppers), y en la secuela de la saga en el cine, de titulo anteriormente citado.
Y en el apartado sexy, nos dejó la pin-up por excelencia, Betty Page. Lo cierto es que eramos muchos los que dábamos por desaparecida a uno de los mitos eróticos por excelencia del pasado siglo XX, después de abandonar su carrera de modelo y abrazar el Evangelismo, renegar de todo lo hecho y empezar una nueva vida. Por lo visto, en los últimos tiempos, condenaba menos sus instantáneas eróticas donde flirteaba con el bondage, como un arrepentimiento antes de la extremaunción.
Pero como pasa con los mitos, siempre nos quedarán sus imperecederas imágenes, para deleite de nuevas generaciones. Y buen deleite, si...